El Blog de la Psicologia Laboral

Importancia de la Psicoterapia en el Trastorno Bipolar

Posted on: octubre 4, 2015

Trastorno bipolar y Psicoterapia

   El trastorno bipolar (TB) es una enfermedad mental crónica, recurrente, caracterizada por oscilaciones del estado de ánimo que se da por una alteración de los mecanismos que lo regulan y que dependen de factores genéticos y ambientales (Miklowitz, 2000). Aunque el tratamiento psicofarmacológico es fundamental en el tratamiento del desorden bipolar, la medicación ofrece una parcial mejoría para estos pacientes. El tratamiento solamente basado en psicofármacos  se asocia con bajos períodos de remisión completa, elevados índices de recaídas, síntomas residuales e inhabilidades psicosociales. En consecuencia, el tratamiento psicoterapéutico específico para el trastorno bipolar resulta entonces un esencial componente para el manejo de la enfermedad.

Este artículo tiene entonces como objetivo sintetizar los resultados de psicoterapia para adultos con trastorno bipolar en los últimos años.

 Específicamente condensa artículos publicados entre  1995 y 2013 en inglés sobre este trastorno con los beneficios  de la psicoeducación individual, la terapia cognitiva individual, la terapia de familia y la terapia de los ritmos interpersonales y sociales.

Los resultados de estas investigaciones demuestran que las psicoterapias específicas para el trastorno bipolar, al ser combinadas con el tratamiento basado en drogas, poseen notables beneficios para el paciente en relación con los tratamientos que exclusivamente recurren a la administración de drogas, en lo que hace a sobrellevar los síntomas de la enfermedad, disminuir los riesgos de recaídas y mejorar la calidad de vida de estos pacientes.

Desde una simple mirada, la psicoterapia para pacientes bipolares tiene mucho sentido. Estos trastornos se caracterizan por inhabilidades psicosociales, bajos índices de seguimiento a las drogas administradas, disfunciones en las relaciones interpersonales y trastornos cognitivos y cada uno de estos aspectos puede ser tratado desde los diferentes tipos intervenciones psicoterapéuticas que mencionaremos.

 La psicoterapia contemporánea del trastorno bipolar emplea estrategias focalizadas en los síntomas, como por ejemplo: estimular a aceptar la condición y seguir con el tratamiento;  identificar señales de recaída;  desarrollar estrategias para prevenir crisis y manejarlas; proveer psicoeducación, incluyendo a miembros de la familia en ella; explorar  las relaciones recíprocas entre los estados de ánimo por un lado y sus efectos en las cogniciones y relaciones interpersonales y establecer ritmos de descanso. Así también la psicoterapia contemporánea enseña técnicas para el manejo del estrés, resolución de problemas y  asertividad en las relaciones.

 

Psicoeducación Individual

Esta técnica prevé como mínimo entre seis y 21 sesiones estructuradas durante las cuales el terapista provee al paciente información sobre el trastorno y sus causas, su evolución y síntomas, estrategias para identificar los tempranas señales de una posible recaída y, también, estrategias para manejar los síntomas de la enfermedad. Ha sido  descripta por Colom, F. y Vieta, E. (2004) y tiene como principales objetivos mejorar la conciencia de enfermedad, aceptar el diagnóstico y el manejo del estigma social, mejorar el cumplimiento terapéutico y el manejo de los efectos secundarios, la detección e intervención precoz ante una recaída, el manejo del riesgo de ingerir tóxicos, como alcohol, y la regularidad de los hábitos  y manejo del estrés.

Este tipo de tratamiento es útil cuando el paciente se encuentra eutímico o sea, cuando su estado de ánimo es “normal” y consiste en sesiones estructuradas que tratan los siguientes temas:

  1. ¿Qué es la enfermedad bipolar?
  2. ¿Cuáles son sus causas, disparadores, síntomas y prognosis?
  3. Síntomas I: Manía e Hipomanía
  4. Síntomas (II): Depresión y episodios mixtos
  5. Tratamiento con drogas: Estabilizadores del ánimo, antidepresivos y otros. Terapias alternativas
  6. Riesgos asociados con el abandono del tratamiento de drogas
  7. Riesgos asociados a uso de alcohol y drogas ilícitas en la enfermedad bipolar
  8. Temprana detección de los episodios maníacos e hipomaníacos
  9. Temprana detección de los episodios depresivos y mixtos
  10. ¿Qué se debe hacer cuando una nueva fase es detectada?
  11. Técnicas para manejar el estrés
  12. Técnicas para resolver problemas

Según afirman Colom y cols. (2006) es una intervención que aborda las tres áreas fundamentales: la biológica, la psicológica y la social. Asimismo, es una intervención económica, sencilla y bien tolerada, que permite mejorar el curso de la enfermedad, evitar recaídas y nuevas hospitalizaciones.

En relación a los resultados de este tipo de terapia, Colom, F. y cols. (2009) comprobaron que seis meses de psicoeducación  en pacientes con trastorno bipolar 1 y 2 fueron suficientes para producir efectos preventivos a largo plazo. Además observaron en los pacientes a quienes  se les administró drogas solamente más recaídas en los siguientes 12 meses, en relación al grupo de pacientes que recibió este tipo de intervención psicoterapéutica. Detectaron finalmente mayores beneficios en los pacientes maníacos en relación con los depresivos.

Parikh, S. y cols. (2012) obtuvieron también  resultados positivos al combinar siete sesiones de psicoeducación seguidas por 13 sesiones  de terapia cognitiva específica para el trastorno bipolar.

Swartz, H. y Swanson J. (2014) mencionan una investigación de Rea, M. y otros colaboradores efectuada en 2003 en la que observaron resultados positivos realizando  21 sesiones de psicoeducación combinada con terapia focalizada en la familia. Estos investigadores detectaron que los pacientes, en relación al grupo de control que solamente recibió tratamiento farmacológico, tuvieron  menos recaídas y requirieron menor número de hospitalizaciones. 

En conclusión, los estudios mencionados sugieren que la psicoeducación individual ofrece más beneficios que si solamente se administran drogas, especialmente para prevenir los episodios maníacos, constituyendo una base para el tratamiento bipolar. El conocimiento de la enfermedad es básico para que el paciente la pueda manejar, especialmente si se emplea un manual estandarizado. A su vez, la psicoeducación combinada continuada con otras intervenciones  como la terapia cognitiva específica para el trastorno bipolar y la terapia focalizada en la familia ofrecen beneficios adicionales.

 

Terapia cognitiva-conductual individual

La terapia cognitiva-conductual para el trastorno bipolar fue creada en base a la terapia de Beck, A. (1979) para la depresión, la cual ayuda a los individuos a reconocer y modificar la relación entre pensamientos no adaptativos y estados anímicos. A través del uso de diarios en los que los pacientes describen sus pensamientos y actividades, se les enseña a modificar los pensamientos automáticos negativos, modificar pensamientos distorsionados e interrumpir ciclos de manía y depresión.

En 1996 los Doctores M. Basco y J. Rush aplicaron la terapia cognitiva específicamente al trastorno bipolar, la cual está explicada en su obra “Terapia Cognitiva para el Trastorno Bipolar”.

Para los psicólogos interesados en este método, existe un libro más reciente: “Cognitive therapy for bipolar disorders: A therapist’s guide to concepts, methods and practice” de D. Lam, S. Jones y P. Hayward (2010) que incluye módulos de psicoeducación, técnicas para manejar prematuros síntomas de recaídas, actividades para regular el sueño y las rutinas, y finalmente estrategias para manejar las secuelas a largo plazo de la enfermedad.

Los principales puntos de focalización en este tipo de terapia son los siguientes:

  1. Auto-monitoreo- reportes de cómo se siente el paciente-
  2. Detección precoz a través del feedback de dos personas próximas al paciente
  3. Adiestramiento en técnicas para el manejo del estrés
  4. Adiestramiento en técnicas aplicables a los hábitos en el estilo de vida, por ejemplo, dormir
  5. Adiestramiento en habilidades de comunicación
  6. Identificación de las creencias irracionales
  7. Construcción de un equipo de contención
  8. Identificación y manejo de síntomas depresivos
  9. Identificación de disparadores individuales de la depresión
  10. Identificación de síntomas de estados de euforia y su manejo
  11. Identificación de disparadores de los estados de euforia

A través de las investigaciones de Ball y cols., (2006), González Isasi y cols., (2014), Lam y colaboradores, (2005), Meyer y cols., (2012), Scott y cols.,  (2006), Williams, J. y cols. (2008), entre otras, se puede concluir la terapia cognitiva-conductual ofrece los siguientes beneficios para las personas bipolares, en relación a los grupos de pacientes que solamente reciben tratamiento farmacológico:

  • Mayores índices de recuperación
  • Recuperación más rápida
  • Reducción de los síntomas depresivos
  • Disminución de los sentimientos de ansiedad
  • Mejor funcionamiento
  • Mejor  la calidad de vida

Meyer y cols., (2012), combinaron  este tipo de terapia con la centrada en el cliente en la que el paciente  habla de sus problemas y el terapeuta le brinda soporte emocional y consejos, observando mayores beneficios.

 

Terapia focalizada en la familia

La terapia focalizada en la familia fue desarrollada  por Miklowitz y cols. en la Universidad de Colorado en 1990, adaptando la técnica conductual de manejo de la familia previamente estudiada en pacientes con esquizofrenia. Miklowitz, D. y Goldstein, M. (1997) explican que esta intervención dura nueve meses y  prevé 21 sesiones en las que están presentes el terapeuta, el paciente y un miembro de la familia (padre, hermano). El tratamiento se focaliza en psicoeducación, desarrollo de comunicación, y entrenamiento en resolver problemas. También se prepara a toda la familia para eventuales recaídas a fin de que conozcan un plan sobre qué hacer si los síntomas reaparecen. Como todas las terapias enfatiza en la adhesión al tratamiento farmacológico.

 Miklowitz y cols. (2003) compararon durante dos años un grupo de pacientes bipolares a quienes se les administró esta técnica con otro grupo de pacientes bipolares con quienes solamente se emplearon tres sesiones de manejo de la crisis maníaco-depresiva. Comprobaron que los pacientes del primer grupo tuvieron menos recaídas y redujeron más sus síntomas de vaivenes en sus estados de ánimo, en relación a los pacientes del segundo grupo.

 Solomon, D. y cols. (2008) compararon un grupo de pacientes bipolares que recibió terapia focalizada en la familia además del tratamiento psicofarmacológico, con otro grupo de pacientes que solamente recibió tratamiento farmacológico. Comprobaron que los miembros del segundo grupo tuvieron el doble de recaídas y sus síntomas de depresión duraron el doble de tiempo, en relación a los pacientes del primer grupo.

En conclusión, para pacientes bipolares con familias cuyos miembros quieren y pueden participar en el tratamiento, la terapia familiar es una excelente opción.

 

Terapia interpersonal de ritmos sociales

La terapia interpersonal de ritmos sociales fue desarrollada por Frank, E. y cols. (2005)  para ayudar a pacientes bipolares a manejar sus relaciones interpersonales, regulando al mismo tiempo sus ritmos sociales. Los ritmos sociales son aquellas actividades diarias que establecen, o bien interrumpen, los ritmos biológicos subyacentes. Ejemplos de estos ritmos sociales son los horarios de despertarse, comer, ir a estudiar o trabajar y realizar actividad física diaria. Este tipo de terapia postula que el mejorar la regularidad de los ritmos sociales, ayuda a regular los ritmos biológicos subyacentes y, por ende,  tiene una influencia positiva en la génesis de los episodios de humor en el trastorno bipolar, como lo explica Harvey, A. (2008).

La terapia interpersonal de ritmos sociales se combina con los principios de psicoterapia interpersonal derivados de la depresión unipolar, con estrategias de conducta diseñadas para regularizar las rutinas diarias,  y con lineamientos de la psicoeducación para fortalecer el seguimiento del tratamiento farmacológico.

Frank, E., Swartz, H. y Kupfer, D. (2000) explican que este tipo de terapia se focaliza en:

  1. La identificación y manejo de los síntomas afectivos
  2. La relación entre el estado de ánimo y los eventos de la vida
  3. El mantenimiento de la regularidad de los ritmos diarios
  4. La identificación y  manejo de los potenciales precipitantes desreguladores de los ritmos, con especial atención en los detonadores de las relaciones interpersonales

 Frank, E.  y cols. (2005) compararon un grupo de pacientes con trastorno bipolar al que se le administró este tipo de terapia con otro grupo que solamente recibió tratamiento psicofarmacológico, y comprobaron que los miembros del primer grupo permanecieron por dos años sin sufrir nuevos episodios, lo que no se observó en el segundo grupo.

 Harvey, A. (2008) también comprobó el beneficio de esta terapia para un mejor funcionamiento del paciente.

 

Conclusión: Teniendo en cuenta la robusta evidencia en relación a los riegos de la psicoterapia, por ejemplo, pérdida de la confidencialidad, se deberían considerar los distintos tipos de terapia descritos como un importante componente del manejo del trastorno bipolar.

 

Bibliografía

 Ball, J., Mitchell P., Corry J., Skillecorn, A., Smith, M. y Malhi, G. (2006) Radomized controlled trial of cognitive therapy for bipolar disorder: focus on long-term change. J. Clin. Psychiatry; 67:277–286. [PubMed].  Traducción del autor.

. Basco M. y Rush A. (1996). Cognitive-behavioral therapy for bipolar disorder. Guilford Press; New York. Traducción del autor.

.  Beck, A., Rush, A., Shaw, B. y Gary, E. (1979). Cognitive therapy of depression. Guilford Press: New York. Traducción del autor.

. Colom, F. y Vieta, E. (2006). Psychoeducation: Manual for Bipolar Disorder. New York: Cambridge University Press. Traducción del autor.

. Colom, F., Vieta, E., Sánchez-Moreno, J., Palomino-Otiniano, R., Reinares, M., Goikolea, J., Benabarre, A. y Martínez-Arán A. (2009). Group psychoeducation for stabilized bipolar disorders: 5-year outcome of a randomized clinical trial. Br J Psychiatry. 194(3):260-5. Traducción del autor.

. Frank, E. (2005). Treating bipolar disorder: A clinician’s guide to interpersonal and social rhythm therapy. Guilford Press: New York, NY. Traducción del autor.

. Frank, E., Swartz, H. y Kupfer, D. (2000). Interpersonal and social rhythm therapy: managing the chaos of bipolar disorder. Biol. Psychiatry; 48:593–604. [PubMed] . Traducción del autor.

. Harvey, A. (2008). Sleep and circadian rhythms in bipolar disorder: seeking synchrony, harmony, and regulation. Am J. Psychiatry. 165:820–829. [PubMed]. Traducción del autor.

. González Isasi, A., Echeburúa, E., Limiñana, J., y González-Pinto, A. (2014) Psychoeducation and cognitive-behavioral therapy for patients with refractory bipolar disorder: a 5-year controlled clinical trial. Eur. Psychiatry. 29: 134–141. [PubMed]. Traducción del autor.

 . Lam, D., Jones, S. y Hayward, P.  (2010). Cognitive therapy for bipolar disorders: A therapist’s guide to concepts, methods and practice. 2nd Edition. Wiley-Blackwell. Traducción del autor.

. Lam, D., McCrone, P., Wright, K. y Kerr, N. (2015).Cost-effectiveness of relapse-prevention cognitive therapy for bipolar disorder: 30-month study. Br. J. Psychiatry. 186:500–506. [PubMed]. Traducción del autor.

. Meyer, T. y Hautzinger, M. (2012). Cognitive behaviour therapy and supportive therapy for bipolar disorders: relapse rates for treatment period and 2-year follow-up. Psychol. Med. 42:1429–1439. [PubMed]. Traducción del autor.

. Miklowitz, D. y Goldstein, M. (1997). Bipolar Disorder. A Family-Focused Treatment Approach. New York: Guilford Press. Traducción del autor.

. Miklowitz, D. (2000). The Bipolar Disorder Survival Guide. New York: The Guilford Press. Traducción del autor.

. Miklowitz, D., George, E., Richards, J., Simoneau, T. y Suddath, R. (2003). A randomized study of family-focused psychoeducation and pharmacotherapy in the outpatient management of bipolar disorder. Arch Gen Psychiatry. 60:904–912. [PubMed]. Traducción del autor.

. Parikh, S., Zaretsky, A., Beaulieu, S., Yatham, L., Young, L., Patelis-Siotis, I., Macqueen, G., Levitt, A., Arenovich, T., Cervantes, P., Velyvis, V., Kennedy, S. y Streiner, D. (2012) A randomized controlled trial of psychoeducation or cognitive-behavioral therapy in bipolar disorder: a Canadian Network for Mood and Anxiety treatments. J. Clin. Psychiatry. 73:803–810. [PubMed]. Traducción del autor.

Scott, J., Paykel, E., Morris, R., Bentall, R., Kinderman, P., Johnson, T., Abbott, R. y Hayhurst, H. (2006). Cognitive-behavioral therapy for severe and recurrent bipolar disorders: randomized controlled trial. Br. J. Psychiatry. 188:313–320. [PubMed]. Traducción del autor.

. Solomon, D., Keitner, G., Ryan, C., Kelley, J. y Miller, I. (2008). Preventing recurrence of bipolar I mood episodes and hospitalizations: family psychotherapy plus pharmacotherapy versus pharmacotherapy alone. Bipolar Disord. 10:798–805. [PubMed].  Traducción del autor.

. Swartz, H. y Swanson J. (2014). Psychotherapy for Bipolar Disorder in Adults: A Review of the Evidence. Psychotherapy: New Evidence and New Approaches. Volume 12 Issue 3, pp. 251-266. Traducción del autor. http://dx.doi.org/10.1176/appi.focus.12.3.251

. Williams, J., Alatiq, Y., Crane, C., Barnhofer, T., Fennell, M., Duggan, D., Hepburn, S. y Goodwin, G. (2008). Mindfulness-based Cognitive Therapy (MBCT) in bipolar disorder: preliminary evaluation of immediate effects on between-episode functioning. J. Affect Disord. 107:275–279. [PMC free article] [PubMed]. Traducción del autor.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: