Así como en el pasado la vestimenta para asistir a una entrevista era considerada como la carta de presentación de un o una candidata, hoy lo es la presentación de sus antecedentes laborales, ya sea en forma personal, o usando la Internet. Quienes leen curriculares le dedican segundos o minutos para evaluar si quien lo ha enviado tiene o no una oportunidad para ser entrevistado. Aún cuando un curricular puede no ser considerado para una posición laboral, si puede ser evaluado como “buen curricular” y ser mantenido, por lo consiguiente, en la base de datos para otros oportunidades futuras. De allí que la forma en la que está organizado, lo que se dice y se deja de decir, la gramática y ortografía y otros aspectos son prioritarios a la hora de obtener una entrevista. Es por eso que desde este Blog se ofrece el servicio de edición de antecedentes laborales.